El sector turístico y la comunidad de Fuerteventura se visten de luto. La menor de un año y nacionalidad británica que sufrió un grave accidente por sumersión la pasada semana en una piscina del municipio de La Oliva no ha podido superar las secuelas del incidente. Tras permanecer siete días ingresada en estado crítico, fuentes hospitalarias han confirmado su fallecimiento.
El suceso se desencadenó el pasado lunes 15 de junio en la localidad de Lajares. La pequeña, que acababa de llegar a la isla junto a sus padres para disfrutar de unas vacaciones familiares, fue localizada inconsciente flotando en el agua.
Una evacuación de emergencia en estado crítico
La rápida intervención de los equipos de rescate fue clave en los primeros instantes. Personal sanitario del Centro de Salud de Corralejo y del Servicio de Urgencias Canario (SUC) logró revertir una parada cardiorrespiratoria inicial mediante maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzadas.
Ante la extrema gravedad del cuadro clínico, el protocolo de emergencias del 112 Canarias coordinó la intervención de un helicóptero medicalizado. Con el soporte de los Bomberos de La Oliva, que habilitaron un campo de fútbol cercano para el aterrizaje seguro de la aeronave, la menor fue trasladada de urgencia hacia el Hospital Universitario Materno Infantil de Gran Canaria.
A pesar de los esfuerzos del equipo de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pediátrica durante toda una semana, las lesiones neurológicas irreversibles derivadas de la falta de oxígeno provocaron el fatídico desenlace. Las fuerzas de seguridad, incluyendo la Policía Local y la Guardia Civil, mantienen abiertas las diligencias correspondientes para el total esclarecimiento de los hechos.
Repunte de accidentes acuáticos en las Islas Canarias
Este dramático episodio vuelve a poner el foco sobre la seguridad en los entornos de baño durante la temporada estival. Desde plataformas especializadas en la prevención de accidentes en el medio acuático, como la campaña de concienciación Canarias 1.500 km de Costa, se ha reiterado el llamamiento a la supervisión permanente y directa de los menores en piscinas y playas.
Según los últimos balances de las autoridades locales, el archipiélago registra una tendencia alarmante en lo que va de año, superando la treintena de muertes por ahogamiento en diferentes puntos de la costa y complejos hoteleros de las islas.