Marta Gelado García acababa de iniciar la profesión para la que se había preparado. La joven guardia civil, natural de Nerja y destinada en Mora, Toledo, ha fallecido en Madrid a los 24 años después de permanecer varias semanas ingresada con leucemia. Entre el diagnóstico y su muerte habría transcurrido aproximadamente un mes.
La agente murió el miércoles 30 de septiembre en un hospital madrileño, según la información publicada inicialmente por La Opinión de Málaga y otros medios locales. La enfermedad fue detectada después de que Marta acudiera en varias ocasiones al hospital al encontrarse indispuesta. Permaneció ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos durante alrededor de un mes, de acuerdo con fuentes próximas a la familia citadas por Diario SUR.
Su trayectoria dentro de la Guardia Civil apenas había comenzado. Antes de incorporarse a su destino en Mora, Marta realizó parte de sus prácticas en el Puesto Principal de Nerja, la localidad malagueña en la que había nacido y a la que continuaba regresando con frecuencia.
El Boletín Oficial del Estado permite poner fecha exacta al comienzo de aquella nueva etapa. La Orden DEF/860/2025 recoge su promoción al empleo de guardia civil, dentro de la Escala de Cabos y Guardias, con antigüedad del 15 de julio de 2025. Desde esa fecha hasta su fallecimiento transcurrieron 442 días: poco más de catorce meses para desarrollar una carrera que acababa de arrancar.
El recuerdo de sus compañeros
La muerte de Marta ha provocado numerosas muestras de condolencia entre sus compañeros y en los lugares donde había desarrollado su corta trayectoria profesional. La asociación Mujer y Guardia Civil confirmó públicamente su fallecimiento y trasladó su apoyo a familiares, amigos y compañeros.
La joven mantenía además una estrecha relación con el Grupo Parroquial de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de los Desamparados de Nerja. Había participado como portadora de la Virgen y colaborado con la junta de gobierno del colectivo. Quienes compartieron esos años con ella han recordado especialmente su alegría, su cercanía y su disposición para regresar a Nerja desde los distintos destinos en los que se encontraba.
Su féretro llegó el jueves al tanatorio situado en el cementerio de Nerja. La despedida y el entierro estaban previstos para este viernes 2 de octubre en su localidad natal, hasta donde se desplazaron familiares, amigos y miembros del Instituto Armado.
No se ha hecho público qué tipo concreto de leucemia padecía Marta. El término engloba enfermedades diferentes, con evolución y tratamientos distintos, por lo que no resulta posible sacar conclusiones médicas a partir del breve tiempo transcurrido desde el diagnóstico.
La enfermedad también afecta a adultos jóvenes, aunque muchas veces se relacione únicamente con la infancia o con edades avanzadas. La Fundación Josep Carreras calcula que cada año se diagnostican en España entre 4.000 y 5.000 casos de cánceres de la sangre entre personas de 15 a 35 años, principalmente leucemias agudas y linfomas agresivos.
Marta había conseguido vestir el uniforme por el que había trabajado y comenzaba a construir su vida lejos de casa. Catorce meses después de que el BOE certificara su ingreso en la Guardia Civil, Nerja ha tenido que recibirla para darle el último adiós.