La distribución alimentaria en España avanza a pasos agigantados hacia la descarbonización y la automatización industrial. En pleno desarrollo de su plan estratégico anual, Consum ha consolidado su infraestructura en Cataluña al transformar su plataforma logística de la Zona Franca (Barcelona) en un centro pionero con balance cero de emisiones.

La planta no solo destaca por su eficiencia medioambiental, sino también por ser el eje de una ambiciosa hoja de ruta financiera: la cooperativa prevé invertir 58,6 millones de euros en Cataluña a lo largo del ejercicio, destinando 11,2 millones exclusivamente a la modernización de sus nodos logísticos.

El avance de las instalaciones fue supervisado de primera mano por Miquel Sàmper, consejero de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya, junto a Jaume Baró, consejero delegado de ACCIÓ (Agència per a la Competitivitat de l’Empresa), quienes pudieron constatar el funcionamiento del nuevo almacén automatizado de palés para alta rotación, un desarrollo de vanguardia en la optimización de la cadena de suministro alimentaria.

Logística verde: ¿Cómo se consigue una plataforma neutra en carbono?

El concepto de sostenibilidad en la gran distribución suele quedarse en intenciones, pero el centro logístico de la Zona Franca materializa este hito mediante una estrategia de tres fases implantada de forma estricta: cálculo, reducción y compensación.

Desde que iniciara este proceso en el complejo barcelonés, la compañía ha conseguido mitigar y compensar un total de 52,58 toneladas de CO2, logrando un balance neto cero a través de innovaciones técnicas punteras:

  • Energía limpia: Despliegue masivo de placas solares fotovoltaicas para autoconsumo.

  • Refrigeración ecoeficiente: Adopción de centrales de amoniaco (NH3) de impacto ambiental nulo.

  • Climatización avanzada: Uso del gas refrigerante R32, caracterizado por poseer uno de los menores potenciales de calentamiento global del mercado actual.

El remanente de emisiones que resulta técnicamente inviable eliminar por completo es neutralizado de manera certificada mediante créditos de carbono vinculados a un proyecto oficial de reforestación en Soria. Con esta credencial, el nodo de Barcelona se une a la selecta red de infraestructuras 100% limpias de la firma, junto a los centros de Las Torres de Cotillas (Murcia) y Silla (Valencia).

Ampliación en Barcelona: Foco en la economía circular

La plataforma de la Zona Franca, que actualmente cuenta con una extensión de 42.000 metros cuadrados, se encuentra inmersa en una fase de ampliación estructural. La principal novedad operativa será la inauguración inminente de una nueva nave de 10.000 m² dedicada en exclusiva a la logística inversa. Esta infraestructura permitirá optimizar la gestión de residuos, el retorno de embalajes y la eficiencia del transporte de vuelta, consolidando el modelo de economía circular de la marca en la región.

Impacto socioeconómico y expansión comercial

La apuesta de la mayor cooperativa española por el mercado catalán se refleja de manera directa en su tejido empresarial y laboral:

  • Empleo local: La plantilla en la comunidad supera los 4.860 profesionales (el 21% del total de la empresa), de los cuales más de 800 desempeñan sus funciones entre las plataformas de Zona Franca y El Prat de Llobregat.

  • Alianza con proveedores: El volumen de compras a más de mil productores y proveedores catalanes alcanzó los 1.050 millones de euros, lo que representa un sólido incremento interanual del 15%.

  • Nuevas aperturas: El plan de expansión contempla la puesta en marcha de siete tiendas propias (con ubicaciones clave como el Mercat de l’Abaceria Central en Barcelona, Terrassa, Viladecans, Badia del Vallès, Balaguer y la ya inaugurada en Vilanova i la Geltrú) además de la apertura de 13 franquicias Charter.

A nivel global, la corporación cerró el ejercicio previo con una facturación de 5.163,56 millones de euros (un 9,7% más) y unos beneficios netos de 122 millones de euros. Avalada por el sello «Reduzco» del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la enseña acumula una contracción histórica del 78% en su huella de carbono global durante la última década, liderando la transformación hacia un ‘retail’ completamente sostenible en el panorama nacional.