La rápida intervención de la Policía Local de Benidorm evitó una tragedia absoluta el pasado fin de semana. Los agentes lograron rescatar a un menor de ocho años con trastorno del espectro autista (TEA) que se encontraba suspendido en la fachada de un rascacielos. El progenitor, un turista extranjero que presuntamente había dejado solo al pequeño en el apartamento vacacional, terminó bajo custodia policial.

La alerta saltó en torno a las 23:05 horas de la noche, cuando el conserje del Edificio Torre Coblanca, situado en la céntrica avenida de Bilbao de la localidad alicantina, divisó una escena escalofriante: un niño de corta edad estaba sentado sobre el compresor exterior de un aparato de aire acondicionado a cientos de metros de altura. Tras llamar a la puerta de la vivienda turística sin obtener respuesta, el empleado activó de inmediato el protocolo de emergencias sanitarias y seguridad.

Un rescate al límite en el ‘skyline’ alicantino

Al llegar al lugar de los hechos, las fuerzas de seguridad comprobaron la extrema gravedad de la situación. Ante la imposibilidad de acceder directamente al inmueble, que estaba cerrado bajo llave, los oficiales recurrieron a un vecino de la misma planta 21. Desde el balcón colindante, uno de los agentes se descolgó parcialmente en una maniobra de alto riesgo físico.

  • Aseguramiento crítico: Mientras un policía sujetaba firmemente al menor para evitar que cayera al vacío con el mar de fondo, su compañero lo sostenía por la cintura para garantizar la seguridad de ambos.

  • Barrera idiomática: El personal de emergencias intentó comunicarse con el menor en varios idiomas sin éxito. Al observar ciertos detalles y conductas elementales, intuyeron que presentaba algún tipo de discapacidad.

  • Acceso final: Paralelamente se movilizó al cuerpo de bomberos, aunque finalmente el conserje localizó una copia de la llave que permitió la entrada a la vivienda y el posterior resguardo definitivo de la víctima en una zona segura.

El menor fue puesto de inmediato bajo la tutela y protección de los Servicios Sociales de Benidorm, donde se constató formalmente que cuenta con un diagnóstico de autismo severo.

Detención del progenitor por abandono temporal

Horas después del suceso, el padre del menor, un varón de 50 años de nacionalidad búlgara, regresó al complejo residencial. Tras ser identificado por los trabajadores del bloque, una patrulla procedió a su detención inmediata acusado de un presunto delito de abandono temporal de menores, recogido dentro de la legislación penal del ordenamiento jurídico español.

Según el informe provisional de las diligencias, el arrestado alegó ante la patrulla interviniente que su hijo se había quedado profundamente dormido y que aprovechó ese momento para dar un paseo por las inmediaciones y comprar un refresco. Las autoridades judiciales correspondientes han asumido la investigación del caso, mientras se gestiona la localización de otros familiares o tutores legales directos del afectado.

El Sindicato Profesional de Policías Locales (SPPLB) no tardó en emitir un comunicado oficial felicitando públicamente a los actuantes por su destreza en una intervención que traspasa las funciones habituales de tráfico y seguridad ciudadana, ensalzando una acción heroica que impidió un desenlace fatal en plenas vacaciones estivales.